Para Bruno, un hombre de aproximadamente unos treinta y cinco años, de aspecto esquelético, con una mirada penetrante, la vida se le presentaba muy austera; y por compañía tenía un perro que se le miraban las costillas y un gato flacuchento que casi no tenía energía ni para moverse.
Un hombre con este tipo de carencias vale menos que un muerto pensaba Bruno; ya sus amigos y familiares no se preocupan por su mísera existencia, vivía sumido en una inmensa soledad y tristeza
Pero a pesar de la azorada vida, llena de carencias y soledad, tenía en su cabeza, muchos sueños e ilusiones, que eran casi imposibles de lograrlas.
Un día apareció una hermosa mujer que él ni en el mejor de sus sueños podía concebir que podría mirarlo, y menos aún interesarse en él; y a pesar de la belleza que veía en su rostro, se podía advertir una mirada como propia de un ser demoníaco y eso le hacía mucho más atractiva por que no es el cielo el que nos hace padecer sino el infierno el que nos atrae y nos enloquece.
Se miraba la lujuria y pasión desenfrenada que se desataba en su interior, fue una sola mirada y el pobre infeliz cayo rendido ante los encantos demoníacos.
¡Dios, que presa tan fácil fue él para ella.!
¿Pero quién era esa demoníaca belleza?
¿ De dónde había salido?
¿Y porqué se atrevió a fijarse en aquel hombre aparentemente tan insignificante lleno de carencia y miserias?
Para Bruno, a partir de ese momento la vida fue poco a poco haciéndose más placentera, llena de todas las bondades que un ser humano puede anhelar, su vieja casa pasa a ser una de las mejores de la comarca, con todos los lujos que uno puede imaginar, una alberca, autos, y una mujer con una belleza indescriptible, que le entregaba los placeres carnales nunca antes soñados por él
¿Qué más podía pedirle a la vida?
Y no es que él trabajaba más, sin embargo sus tierras de un arenal yermo pasaron a ser valles muy productivos; por lo que en toda la comarca comenzó las habladurías, ya que no se sabía ni de dónde ni cómo surgió tanto aquel pobre infeliz por tanto tiempo olvidado de la suerte.
Pero como el diablo casi siempre nos sorprende y hay hombres que a veces lo sorprenden a él, comenzó a espiar a su bella cortesana, ya que además tenía otros atributos era muy hogareña, y casi nunca salía de su hogar, solo estaba dedicada en cuerpo y alma a aquel amor que según ella surgió de una sola mirada.
Ella solo tenía un pequeño entretenimiento, cuando Bruno salía, se pasaba algunas horas en el internet mensajeando con quien sabe quien! Pero él nunca le dijo nada.
Bruno alguna vez le descubrió escribiendo sobre su amado estaba completamente en sus manos pues estaba rendido ante su singular belleza, y ya estaba cansada de ser tan dócil.
Un día, el llegó sin avisar y
Oh, Qué sorpresa!!
El casi cae sin sentido al piso, no podía dar crédito a lo que sus ojos miraban!
Era un ser salido del averno mitad mujer y mitad bestia tenía una cola y le salía fuego por los ojos y por la boca como si fuera un dragón.
Y con quien siempre mensajeaba era con Lucifer!
El no podía moverse por la impresión quedó en shock!!
Y la mujer al sentirse descubierta sale despavorida, envuelta en ayos y centellas cubierta por un viento huracanado que se iba llevando todo por donde pasaba, hasta que desapareció ante sus ojos.
Y todo aquello que tenía se esfumó como por obra de magia, volvió a aparecer su casa vieja y las tierras ya no eran más que un arenal muerto; había un olor intenso a azufre y todo era miseria y pobreza.
Claro, lo que pasó es que Lucifer al conocer todos aquellos sueños e ilusiones de un pobre e infeliz hombre que no podía ni en sueños cumplirlos decidió hacer suya su alma a cambio de entregarle todos sus sueños.
Cuando él ni siquiera se había repuesto, se abrió una oquedad de fuego, y en la sombra un remolino, frente a él y aparece Lucifer el dueño del averno, y le hace una proposición ,
¡Bruno le dice!
Como ves, yo puedo hacer que todo el poder y el confort que has experimentado vuelvan a Ti, eso y mucho más; a cambio de que me entregues tu alma que como Tú sabes, no vale nada.
Hasta las sombras tiritaban del miedo había un intenso olor putrefacto e intenso a azufre, ante lo que Bruno no pudo soportar y pesar de sus sueños y ambiciones, el pobre infeliz, decide no pactar con Lucifer.
Se dice que su cuerpo apareció flotando ahogado en el río, y que sus familiares lo incineraron y lo lanzaron a las aguas del río en que murió pues él era el único testigo de cómo había sido su final, por no haber pactado con Lucifer y todos pudieron ver como una paloma blanca alzó su vuelo y se perdió en el infinito .
Ahora en esa comarca dicen que cada que se cumple un año de su fallecimiento, en el río se escucha un lamento que parece salido del mismo infierno.
Asoreth Becsi

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